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Cómo limpiar un kayak hinchable

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Los kayaks hinchables son una de las opciones más populares de este tipo de embarcación por varios motivos: practicidad, precio, disponibilidad. Son ideales para el esparcimiento, la apreciación de la naturaleza, deporte de baja intensidad, los niños y las familias.

Si bien hay algunos más profesionales con los que se puede realizar una práctica deportiva más fuerte, en general se utilizan más que nada para la diversión.

Son muy leves y fáciles de transportar. La mayoría de los modelos entran en una bolsa o mochila que cabe en cualquier lugar.

Otro punto a favor es que el diseño ha mejorado bastante con los años, permitiendo que los kayaks hinchables sean no solo más resistentes, sino también hidrodinámicos y veloces, además de cómodos.

En algunos, inclusive, se puede instalar un motor eléctrico.

Sin embargo, el sol y el agua salada entre otros factores pueden ir reduciendo la vida útil de nuestro kayak o desgastarlo, haciendo que pierda color y resistencia, todo en detrimento de la seguridad.

Pero limpiar un kayak hinchable es más fácil de lo que parece y es muy recomendado hacerlo frecuentemente, en especial antes de guardarlo por un tiempo como sucede en los meses invernales.

Consejos para el cuidado y mantenimiento de tu kayak hinchable

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Sabemos que el entusiasmo de inflarlo y meterse al agua es apasionante, pero el proceso de guardado, cuidado y mantenimiento debe ser igual de importante para evitar futuros problemas.

En primer lugar, es indispensable que el kayak sea apropiadamente inflado.

Para inflarlo hay que estar muy atento a las recomendaciones del fabricante y seguirlas con atención, principalmente porque durante su producción han considerado factores que puedan perturbar la experiencia con el kayak, como la dilatación producida por el sol por ejemplo.

Las cámaras de aire deben ser llenadas en el orden indicado y con la presión justa.

Otro punto importante es evitar que quede mucho tiempo fuera del agua, y mucho menos al sol. Si esto no se puede evitar, lo mejor es desinflarlo un poco para, justamente, evitar la dilatación.

Se recomienda también llevar alguna lona en donde apoyarlo durante el inflado y desinflado para evitar tanto la suciedad cuanto el riesgo de posibles pinchazos.

Previamente debemos constatar que la superficie sobre la cual colocaremos la lona, y la lona misma, estén limpias y no tengan materiales que pongan en riesgo la integridad de la embarcación.

Las válvulas deben estar siempre bien cerradas, incluso cuando el kayak está desinflado, y debes guardarlo correctamente según indicación de fábrica, ya que es cuando están desinflados que son más propensos a dañarse.

Por último, es recomendable dejarle un poco de aire en el interior a la hora de desinflarlo. Esto con el fin de evitar que alguna suciedad produzca daño desde adentro.

Lo ideal sería guardar el kayak inflado pero, si no es posible, hay que prestar especial atención al plegado, ya que los lugares en donde doblamos el kayak pueden ser posibles puntos débiles a la hora de volver a usarlo si no lo hemos plegado adecuadamente.

Vale la pena mencionar también que en ningún momento, tanto inflado como desinflado, antes de entrar o saliendo del agua, es conveniente arrastrar el kayak. Esto puede dañarlo seriamente.

La ventaja es que los kayaks hinchables son muy livianos, por lo que no representa mucha dificultad cargarlo.

Lo mejor sería entrar al agua caminando y subirse al kayak y, a la vuelta, bajarse y cargarlo antes de que toque la tierra.

Paso a paso: cómo limpiar un kayak hinchable

Siguiendo este paso a paso, verás que la limpieza y mantenimiento de kayak es algo muy simple y con un poco de cuidado podrás hacer rendir su vida útil.

Ante todo, luego de su uso es indispensable lavarlo con agua dulce, principalmente si ha estado en el mar, ya que la arena y la sal principalmente, a causa de la corrosión, son lo que más daño le hace a la superficie de la embarcación.

Además del agua, se le puede pasar algunos productos específicos de limpieza para un mejor cuidado, pero ten en cuenta que no cualquier producto es el adecuado como, por ejemplo, los productos con base de aceite.

Lo mejor en este caso sería algún líquido específico para limpiar PVC, aunque también puede servir lavaplatos diluido en agua.

Esta limpieza evitará que se pudra la espuma de los asientos y se oxide el metal.

El próximo paso es esperar que todo se seque bien antes de guardar. Se puede dejar colgando o secar con un paño. Esto evitará molestias como hongos y malos olores.

También es preferible que la bolsa o maleta de transporte de kayak se mantenga en un lugar seco y protegido a todo momento.

Es importante observar que algunos modelos de kayaks pueden demorar bastante para secar. En ese caso no recomendamos hacer absolutamente nada para acelerar el proceso ya que esto no solo puede dañar la embarcación sino que también podemos perder la garantía.

Antes de guardarlo definitivamente, lo mejor es envolverlo en algo que lo proteja, como una lona, aunque la mayoría de los modelos ya cuentan con una funda.

Si le damos poco uso, sugerimos limpiar el kayak por lo menos una vez al año con un jabón especial.

Cómo cuidar un kayak hinchable

Una de las cosas más importantes a la hora de realizar un buen mantenimiento de un kayak hinchable es cuidarlo de pinchazos.

como cuidar kayak hinchable

Pero, por más cuidado que tengamos, probablemente puede que suceda alguna vez, a pesar de que los materiales de fabricación son cada vez más resistentes.

Pero una mascota, materiales de pesca o puntas rocosas pueden causar estragos.

Con los materiales de pesca hay que tener mucho cuidado, pero no por ello vamos a dejar de pescar un suculento pez usando nuestro kayak.

Respecto a las mascotas y las piedras, lo mejor es evitarlas al máximo. Los kayaks están hechos para humanos, y no para las pezuñas animales.

Si ocurre un pinchazo, en general identificaremos la fuga por el sonido y la sensación del aire saliendo. Caso contrario, hacemos lo mismo que haríamos con la rueda de una bicicleta: lo sumergimos parcialmente inflado en agua para detectar desde dónde salen burbujas.

Limpiamos y secamos bien la zona, verificando de que no haya ningún objeto punzante en la zona o clavado en la superficie, y echamos mano a la obra al kit de reparación. Este kit suele venir junto con el kayak. Si no, son fáciles de conseguir.

Si tenemos a disposición un parche de bicicleta, también es útil.

Antes de aplicar el parche, es necesario utilizar el papel de lija del kit de reparación, debido a que permite que se abran los poros del plástico lo que redundará en una mejor adherencia y acción del pegamento.

La zona donde colocaremos el parche debe estar completamente lisa y sin pliegues.

Una vez colocado el pegamento, dejaremos quieto el kayak entre 12 a 24 horas.

Otro punto importante a tener en cuenta es que antes de salir a remar, debemos siempre hacer una inspección de rutina de las condiciones de la embarcación para no llevarnos desagradables sorpresas una vez en el agua.

Antes de salir de casa, comprobamos que tenemos todos los accesorios y que todo en general, como las cuerdas, tornillos, etc., estén en buen estado.

Una vez cerca del agua, comprobamos que el kayak esté inflando bien y que no tenga ninguna fuga.

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